hello

Hola, soy adicta a las historias.

“Hola, mi nombre es Delmy y soy adicta.
Soy adicta a las historias”.

Fue en una noche de Diciembre cuando recordé la cantidad de estrellas que había olvidado que existían y cuando descubrí que simplemente estoy llena de historias.

Si me las llevase de “storyteller” pues diría que no solo me cuento historias sino que además ¡soy buenísima! Si, realmente sí. Soy extraordinaria contándome historias: tengo un discurso interno encendido que me cuenta historias de todo tipo, en todo momento, en todo lugar. Un 24/7 GA-RAN-TI-ZA-DO de ideas, suspenso, problemas, conflictos, interpretaciones, risas, aplausos, abrazos, confrontaciones, apegos, psicosis, paranoias… y a veces, muy de vez en cuando, silencios. Un teatro personal proyectando las historias del día a día, señalando lo negativo, magnificando lo improbable, afirmando lo desconocido, pronosticando lo inocurrido… ¡Wow, qué lujo! ¡Una función en vivo en donde de mi depende el guión, la producción, la dirección y hasta la distribución, pensamiento tras pensamiento! ¡Qué Hollywood, qué Universal ni qué Disney! Mi propio estudio de historias: algunas buenas, algunas verdaderas, algunas malas pero en su mayoría falsas.

Es difícil ser adicto a las historias porque extrañamente son éstas los catalizadores de nuestra verdadera adicción: los conflictos.

¿Conflictos?

Si. Conflictos.

Sin conflictos no hay historias. Si no mataran a sus papás, Luke nunca se hubiera ido de Tatooine. Si los humanos no hubieran inventado los Cylons, estos nunca se hubieran rebelado contra los humanos llevándolos a la casi extinción en Battlestar Galactica. Si Mr. Orange no hubiera sido policía encubierto, el robo de diamantes hubiera sido un éxito en Reservoir Dogs.

Conflictos = Historias.

Con la valentía que requiere aceptar una adicción que es la misma valentía necesaria para escribir y leer, debemos aceptarlo: No. No nos gustan las historias de felicidad. No son del todo ciertas. No suenan del todo empáticas ni auténticas. No. No nos gusta cuando después de un día difícil alguien nos viene contando lo fantástica que es su vida. Odiamos cuando alguien nos “consuela” con historias felices y el tradicional “pero si todo está bien. eso no es problema”. Detestamos chocar contra el muro Zen de algunas personas porque no nos dan la razón ni se ponen a llorar a nuestro lado. “Señores, ¡dennos drama! ¡dennos un escape! ¡digannos que alguien la tiene peor que nosotros! porque entonces, después de la función, el teatro se queda vacío y todo está mejor. Conflictos. Problemas. Drama. Los buscamos. Los deseamos. Los necesitamos.

Yo personalmente evito los problemas pero acepto que me encantan. Soy víctima consciente mi naturaleza humana. Y no… no puedo explicarlo racionalmente pero disfruto de lo improbable. Me traumatiza lo incoherente. Utilizando el verbo de @jacintario, me “engolosino” con el conflicto. Esas historias donde todo es problema que hasta es surreal y mientras más obstáculos ocurren, más me revuelco pensando “¿y para dónde carajos va esto? ¿cómo carajos van a resolver? ¿cómo coños se le ocurre ver el mundo de esta forma?”. Si. Esas son las historias que me mantienen al borde de la silla, me quitan la compulsión de ponerle pausa si de películas hablamos; me tienen girando página tras página en el caso de libros.

Hoy en el taller de escritura se hablaba de este tema y @Accidental_ me decía “Las personas felices no escriben”, “Las personas felices viven” dije yo. “La tristeza es la cuna de inspiración de todo escritor” me escribió en mensaje directo via twitter @florsypower el otro día. ¿Se pueden contar historias desde la felicidad? Probablemente. Este blog nació bajo la premisa de escribir insights sobre la felicidad, creo que no lo estoy logrando todavía.

Darme cuenta de qué historias le contaba a mi audiencia principal, osea yo, me ha hecho reformular el escribir. Mi día a día sigue cargado de problemas, por supuesto que continúa la verborrea y el monólogo interno muerde como hormiguero espantado… pero es la idea de transformar la experiencia la que me mantiene escribiendo y refinando personajes que le dan vida a esas historias que por ratos saltan y tienen cosas que decir. Es un reto escribir desde los problemas pero se abren generosos como pozos de infinita inspiración.

Para mientras, disfrutaré conscientemente de mi adicción por las historias. Seguiré utilizando los problemas como inspiración para contarme día tras día, mejores historias.

Y vos, ¿Qué historias te has contado hoy?

[HHC.DA20150711]

talk-about

Published by

sinrevelar

Creative strategist connecting human with brands. Life Expressionist. Film Lover.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s