Al importante vos que observa desde la seguridad de un tweet.

No sé quien sos. Ignoro tu cordura y de esa elocuencia que se disfraza en ciento cuarenta caracteres, a veces menos otras veces más, descubro a tu locura hablando a un mundo sordo.

Ignoro tu presencia, tu situación y de tu individualidad descubro muy poco. Con todo y frente a todo, pareces un espejismo, que contrario a los espejos que se mantienen firmes siendo esencia y no imagen, acompañas a los insanos en calcinantes caminos haciéndoles trastabillar en sus pasos, o te evaporas junto a las impermanencias; o como la vívida imaginación, te deslavas inclemente durante las noches torrenciales, cada vez menos copiosas, menos redundantes, menos caóticas.

Al importante “vos” que observa desde la seguridad de un tweet le digo que ocultas muy poco, te disfrazas muy mal, y entre las pocas tontas cosas dichas, te resguardas en la ausencia, en la transparencia del silencio, en la disolvencia de cada respiro, que entre taza de café y cigarro olvidas.

Desconozco quien acribilla tu inmutable existencia con improperios, o lo que sería peor, silencios; y tampoco soy testigo de cómo tu lengua mordaz abrasa en sórdidas emociones. ¿No es acaso el lenguaje, en su brevedad, en su exactitud y elocuencia un símbolo de expresión, de razón?

¿Debería entonces tu lenguaje ocuparse de palabras propias, que como dulces y traslúcidas gotas de miel se escurra en los sueños y los deseos? ¿O hilvanar el tapete dorado del entendimiento? ¿O como sonoridad líquida, enamorar con la fluidez del cotidiano?

—DA20150808

Hola, soy adicta a las historias.

“Hola, mi nombre es Delmy y soy adicta.
Soy adicta a las historias”.

Fue en una noche de Diciembre cuando recordé la cantidad de estrellas que había olvidado que existían y cuando descubrí que simplemente estoy llena de historias.

Si me las llevase de “storyteller” pues diría que no solo me cuento historias sino que además ¡soy buenísima! Si, realmente sí. Soy extraordinaria contándome historias: tengo un discurso interno encendido que me cuenta historias de todo tipo, en todo momento, en todo lugar. Un 24/7 GA-RAN-TI-ZA-DO de ideas, suspenso, problemas, conflictos, interpretaciones, risas, aplausos, abrazos, confrontaciones, apegos, psicosis, paranoias… y a veces, muy de vez en cuando, silencios. Un teatro personal proyectando las historias del día a día, señalando lo negativo, magnificando lo improbable, afirmando lo desconocido, pronosticando lo inocurrido… ¡Wow, qué lujo! ¡Una función en vivo en donde de mi depende el guión, la producción, la dirección y hasta la distribución, pensamiento tras pensamiento! ¡Qué Hollywood, qué Universal ni qué Disney! Mi propio estudio de historias: algunas buenas, algunas verdaderas, algunas malas pero en su mayoría falsas.

Es difícil ser adicto a las historias porque extrañamente son éstas los catalizadores de nuestra verdadera adicción: los conflictos.

¿Conflictos?

Si. Conflictos.

Sin conflictos no hay historias. Si no mataran a sus papás, Luke nunca se hubiera ido de Tatooine. Si los humanos no hubieran inventado los Cylons, estos nunca se hubieran rebelado contra los humanos llevándolos a la casi extinción en Battlestar Galactica. Si Mr. Orange no hubiera sido policía encubierto, el robo de diamantes hubiera sido un éxito en Reservoir Dogs. Conflictos = Historias.

Con la valentía que requiere aceptar una adicción que es la misma valentía necesaria para escribir y leer, debemos aceptarlo: No. No nos gustan las historias de felicidad. No son del todo ciertas. No suenan del todo empáticas ni auténticas. No. No nos gusta cuando después de un día difícil alguien nos viene contando lo fantástica que es su vida. Odiamos cuando alguien nos “consuela” con historias felices y el tradicional “pero si todo está bien. eso no es problema”. Detestamos chocar contra el muro Zen de algunas personas porque no nos dan la razón ni se ponen a llorar a nuestro lado. “Señores, ¡dennos drama! ¡dennos un escape! ¡digannos que alguien la tiene peor que nosotros! porque entonces, después de la función, el teatro se queda vacío y todo está mejor. Conflictos. Problemas. Drama. Los buscamos. Los deseamos. Los necesitamos.

Yo personalmente evito los problemas pero acepto que me encantan. Soy víctima consciente mi naturaleza humana. Y no… no puedo explicarlo racionalmente pero disfruto de lo improbable. Me traumatiza lo incoherente. Utilizando el verbo de @jacintario, me “engolosino” con el conflicto. Esas historias donde todo es problema que hasta es surreal y mientras más obstáculos ocurren, más me revuelco pensando “¿y para dónde carajos va esto? ¿cómo carajos van a resolver? ¿cómo coños se le ocurre ver el mundo de esta forma?”. Si. Esas son las historias que me mantienen al borde de la silla, me quitan la compulsión de ponerle pausa si de películas hablamos; me tienen girando página tras página en el caso de libros.

Hoy en el taller de escritura se hablaba de este tema y @Accidental_ me decía “Las personas felices no escriben”, “Las personas felices viven” dije yo. “La tristeza es la cuna de inspiración de todo escritor” me escribió en mensaje directo via twitter @florsypower el otro día. ¿Se pueden contar historias desde la felicidad? Probablemente. Este blog nació bajo la premisa de escribir insights sobre la felicidad, creo que no lo estoy logrando todavía.

Darme cuenta de qué historias le contaba a mi audiencia principal, osea yo, me ha hecho reformular el escribir. Mi día a día sigue cargado de problemas, por supuesto que continúa la verborrea y el monólogo interno muerde como hormiguero espantado… pero es la idea de transformar la experiencia la que me mantiene escribiendo y refinando personajes que le dan vida a esas historias que por ratos saltan y tienen cosas que decir. Es un reto escribir desde los problemas pero se abren generosos como pozos de infinita inspiración.

Para mientras, disfrutaré conscientemente de mi adicción por las historias. Seguiré utilizando los problemas como inspiración para contarme día tras día, mejores historias.

Y vos, ¿Qué historias te has contado hoy?

[HHC.DA20150711]

talk-about

Pero, ¿qué es el miedo?

Frequencies leveled up. No noise, no sound. There was nothing but space. I was there standing on the brink of emptiness facing your face pale and scared while drinking from the feelings well. What was fear but a stop sign on the road?
– DA20130523
fearless

En una urgencia de sacudirme el miedo imaginario, porque difícilmente le tenemos miedo a la realidad, sino que a lo que “pudiera” suceder, decidí marcarme esta vida con un recordatorio porque es fácil distraerse, contagiarse y volverse adicto al miedo (No, no había visto Memento para ese entonces).

“Fearless” dice en caligrafía negra mi antebrazo derecho… y no, no soy fearless, ni pretendo serlo. Es más bien un recordatorio personal y para los que me rodean de que aunque vivamos en el país de los +600 asesinatos mensuales, en el país dónde el dólar vale lo mismo que el colón; que aunque estemos en un mundo donde la economía nunca se va a recuperar y ser emprendedor venga acompañado de trabas, deudas y problemas, es el quitarse el miedo una decisión crucial no-negociable. Es el miedo una adicción inconsciente de la cual nos debemos recuperar.

Vivir del futuro es barajear la imaginación, es de-limitar, es estimular el miedo. Es en el presente donde se magnifica el espacio, donde surgen opciones y se toman decisiones. Es en el presente donde se percibe la vida como una cuchilla de doble filo: endulzada con la mejor miel por los dos lados, donde solo los que no tienen miedo la disfrutan verdaderamente, donde solo los que no tienen miedo se detienen a tiempo para evitar lastimarse.

Me pregunto entonces, ¿qué es el miedo?
Un alto en el camino.

.

Mensajes del majallá sobre la perfección.

Rosa Mena Valenzuela

No soy religiosa de ningún tipo, pero nací y crecí en una familia y colegio de tradición católica entonces conocer la vida del Nazareno es natural para mí. Casualmente era Semana Santa cuando se me ocurrió visitar una vez mas el Museo de Arte (@marte_esv) de El Salvador. Allí, entre paso y paso, me habló ella: Rosa Mena Valenzuela.

Nunca entendí su arte. Siempre me pareció un vómito sobre lienzos. Lo siento. Es atrevida la ignorancia. Esa amalgama de formas (?) incompletas (?), de retazos de tela (?) y pinceladas (?) que forman una obra (?) siempre me parecieron una burla hacia el espectador. Si, osea, una burla hacia a mí, “la gran espectadora”. Ya sé que tengo una adicción a tomarme la vida muy en serio… y pues en ese proceso de realización es cuando me saluda la niña Rosa con su Via Crucis. “¿Rosa Mena tiene un Via Crucis? … Claro, ¿y por qué no?” me pregunto y respondo al mismo tiempo.

Voy caminando ahí en la rampa que conecta el primer nivel de la entrada del museo con el nivel de las salas inferiores, deslizando la mirada incrédula sobre los lienzos de la Valenzuela cuando llego a la penúltima (?) estación. Es justo ahí cuando la niña Rosa, irreverente como imagino que fue, se disfraza de Cristo en la Cruz, me escupe en la cara y entre carcajadas oscilantes me dice “¡Vos si sos bruta! ¡Si está bien no ser perfecta, mujer!”.

[silencio]

“¡Ay marica! ¡Qué fuerte tía!” pensé con un suspiro entrecortado. Con huesos helados termino el recorrido en un museo donde ya no escucho nada más que esta verdad tan punzante que me dejaron ir del majallá.

Y pues si… es que así es el arte. No le pide permiso a nadie para existir. No le pide permiso a nadie para hablar. Simplemente existe fuera del control del artista para pronunciarse mayúsculamente sobre las mentes cuadradas como la mía: la perfección es una idea inútil. La perfección es una ilusión más.

No tiene mucha relación, pero al momento de escribir esta historia, tiene todo el sentido del mundo ese concepto japonés del “wabi-sabi” que conocí y del que me enamoré desde hace cinco años: nada es para siempre, nada es perfecto, nada está terminado; y en todo eso hay belleza sublime.

El mundo no habla pero es en el silencio cuando escuchamos todo. [DA]

5 razones para comenzar proyectos personales.

walk the talk

Si, lo hice otra vez. Googlear mi nombre, no por hedonismo, sino que para verificar la consistencia de fotografías e imagen personal. Además, con la edad, eso de la privacidad se va haciendo importante y es necesario ver que “ven” los otros, digo pues, por aquello de los stalkers…

En fin, lo importante es que entre enlaces y enlaces y enlaces de mi vida digital, me encontré con mi “yo” del 2009, cuando era nada más que una joven llena de sueños e ideas. Cuando decidí ser desempleada y renunciar de mi primer trabajo en agencia, cuando juré y juré “jamás regresar”, cuando lo único que me hacía falta era un iPhone para grabar y hacer más cosas (eso decía yo…), cuando proclamé que de dónde venía el dinero no era lo importante sino que “emprender” todas esas ideas que… ahora el 2015 han crecido y me siguen dando vuelta en la cabeza, y la lista de proyectos personales en lugar de disminuir, porque nunca llegan las fechas de entregas, continúa creciendo y creciendo porque no puedo dejar la mente quieta…  Si, @haroldcaceres tiene razón: conceptualizo demasiado. Soy demasiado dreamer, me faltan manos.

Luego de que mi yo del pasado me abofeteara con “5 razones para comenzar proyectos personales” no puedo hacer más que compartir con ustedes estas breves razones, que considero válidas todavía.

5 razones para comenzar proyectos personales
[reblogged by helio colectivo]

El trabajo conlleva dos grandes motivaciones: el amor y la rentabilidad. Pero muchas veces nos enfocamos más en producir para alguien más y aunque la satisfacción es personal y económica, los proyectos personales también deben ser considerados como parte de la actividad de cada persona ¿por qué?

1. Libertad creativa. Al no estar sujeto a briefs ni a necesidades puramente comerciales puedes divagar más sobre alguna idea y ejecución innovadora.

2. Tiempo para ti. Muchas personas consideran que dedicarse tiempo es una pérdida de tiempo. Muchas personas deciden “descansar” viendo televisión; personalmente creo que ver TV es perder el tiempo, y se descansa mejor “creando”. No necesariamente tiene que ser algo gráfico o relacionado con tu trabajo, puede ser una receta de cocina, un cuento, jardinería. Lo importante es crear algo personalmente satisfactorio.

3. Experimentación. Muchos proyectos (por no decir todos) delimitan tiempos de producción cortos y tiempos de entrega imposibles, por lo que el factor “experimentación” queda relegado, llevando a las mismas fórmulas para abordar un problema. Al realizar tus propios proyectos, tienes el tiempo para experimentar, desarrollar o potencial alguna habilidad.

4. Diversión. Muchos proyectos personales son una alternativa para mantenerse activos, pero también debe ser una oportunidad para divertirse. Si puedes involucrar a más personas, no solamente tienes más perspectivas sobre una misma idea, sino que también interactúas y socializas. El punto aquí es olvidar el stress diario y divertirse.

5. Portafolio. Cada trabajo que realizas suma a tu portafolio. Tener proyectos personales demuestra tu amor por lo que haces, tu deseo de continuar creando y dice mucho de tu motivación personal ante la producción de ideas. [edit. 2015] Además, los proyectos desarrollados en los que sumas esfuerzos económicos y rentables determinan la facilidad futura de obtener financiamientos.

Es difícil encontrar el tiempo para comenzar y terminar un proyecto personal. Muchos de mis amigos dicen “cuando tenga tiempo”, “en vacaciones”, “necesito aprender primero”, “cuando tenga dinero”, pero realmente es solo una excusa para no comenzar a hacer algo, puede ser miedo, falta de motivación o cualquier otro factor.

Si de verdad quieres emprender el proyecto, no importa lo que hagas, sin duda lo llevarás a cabo.

¿Qué te detiene para comenzar?. [DA]

Detouring “Into the Wild”

142

SPOILER ALERT
This publication contains details about the film “Into The Wild”
[You’ve been warned]

On a cold night, in a foreign country where I’d been living for 16 months, among beers, nachos and work colleagues, my best and only friend, suggested that I had to watch that “Into The Wild” film. The Sean Penn direction thing and the Eddie Vader music just added to the sales pitch.

“The hell with it! if I ain’t finding meaning right now, I can always use *my* time in productive ways… ways productive to me.” and so, my existencial crisis sent me to watch the film during working hours.

 …

CHAPTER I
EARLY AGES

“My way or the highway” —that’s why I went away.

It must have broken my parents hearts to see me leave but I think parenthood includes this kind of growth anyway. My passport? A job offer. It is not my intention to make a biographical story here but a parallel version of events related to the film.

Back to the film, Alaska seemed way too unrealistic… you don’t need to go that far away to start these kind of “journeys”. I moved to another country (less than 200 miles away from where I call “home”) to start this kind of experience because I thought I had a concept about “going away”. I thought it was about detachment, about independence, about needing nothing but oneself; that the world would provide and that *feeling alone* (not *being alone* since I know one can’t truly be alone) was the ultimate satisfaction: a human being connected to oneself, surrounded by oneself, living for oneself… and even though it was satisfying, the other me, a honest, touchy, warm-hearted one decided it wasn’t enough… that my idea of being away was bullshit.

I honestly believe that the worst thing that can happen to you is to get what you want… and I did get what I wanted. I was away. I was alone. I was free. In fact, I was way too free to truly share with anyone and too alone to truly enjoy things. I separated from the world that much that I even disappeared from myself. This “journey” of mine left me directionless. Isolated.

Disagree with me but I don’t think the film shows a surprising story, the only surprising thing about it is that it’s based on a real life event. I really disliked the highly idealised/clichéd “wanderer” profile. I find the story development way too linear (you can identify how it’ll end), the character arch too obvious (that moment of insight when it’s too late), and the plot points are too scheduled, too trimmed to fit… however, it works. I don’t think the real message has anything to do with the anti-system statements but the one about happiness, that it is only real when shared. If anything, I really liked that insight especially because I’d arrived to that very same conclusion just weeks before watching the film.

Happiness

 …

CHAPTER II
MIDDLE AGES

Since I’m 22, I wanted to become a writer. I thought the way to becoming one was writing, living, writing some more, getting drunk, living some more, writing again… and repeat. I also befriended a guy so he could share writing advice. Two things he shared “Write theatre” and  “Find the right words. That’s the writer’s job.” 

This same friend also told me that I had to learn to name things by their name,especially feelings… Months later, there I am watching this film, finding that Supertramp has to learn this as well… “Nigga please! Is this the story of my life?”

The film is beautifully crafted with great photography, decent casting and stunning scenery… soundtrack functions as a plot device vital for story development… but what truly struck me was not the story, aesthetics or technicalities but the “INANITION” thing. It didn’t hit me right away, but when it did, it’d hit me down my belly.

It must be a terrible thing to die of starvation. After learning to “name things by their name”, the character makes a terrible mistake. A mistake with no return…. Goosebumps in my skin. My stomach froze the way it does when anxiety plays in and even though I already knew how the film ended, I kept on watching. If I’d already projected myself into the film, I had to finish it… and as the Supertramp learned during the film, so I learned that my journey was over too.

“Home is where the heart is” I remembered, so my next illogical step was to return. Return to the people I call home.

 …

Deserve Love

 …

CHAPTER III
MODERN AGES 

Months before watching the film, I’d dream of my best friend. A full-of-symbols kind of dream. I shared my dream with her and she said that it meant that I had to learn to accept the love that was given to me… that if anything, that was the real reason why I went away. Touchée. The difference between Supertramp and me was that he already knew why he went away. I didn’t.

With a hurt ego I finally accepted I’d been wrong for a long time, that this idea of mine about “loving and leaving” was a mistaken one. That was it. Game over. Full circle. The difference between Supertramp and me was that I could return, so, without remorse or doubts, without judgment or analysis, I returned.

 …

A bus ticket, two suitcases and a five hours road trip sends me home.

Being at home, I started to look inwards and take better care of myself… I even went to the doctor and get blood tests and stuff like that… the results showed that I’m losing some “Ketone bodies”, the ones that regulates energy and metabolic functions. Probable causes: prolonged fasting, lack of proper food or nourishment, INANITION… infections, metabolic problems, diabetes… Doctors have a special way of telling simple things in complicated manners.

inanition |ˌinəˈniSHən|
noun
lack of mental or spiritual vigor and enthusiasm: she was thinking that old age bred inanition.
• exhaustion caused by lack of nourishment.

ORIGIN late Middle English: from late Latin inanitio(n-), from Latin inanire ‘make empty,’ from inanis ‘empty, vain.’

This is when the film truly hits me… that INANITION word that was lingering around somewhere in my head. I’m not worried about health complications since I know that the fasting, the starvation, the nourishing I lacked was that of sharing, of accepting the love, the vastness of company, the richness of the good, the bad and the ugly.

EPILOGUE

The one who recommended the film, the one who taught me to find the right words, the one who spoke the truth about my heart… they are always right. I’m always amazed how my friends know what I need beforehand.

.